RELATOS ERÓTICOS

“Una cátedra riquísima, de un profe muy cachondo”, por Lulú Petite

“Una cátedra riquísima, de un profe muy cachondo”, por Lulú Petite

“Una cátedra riquísima, de un profe muy cachondo”, por Lulú Petite (Foto: Archivo, El Gráfico)

Sexo 02/09/2022 20:16 Lulú Petite Actualizada 20:16
 

Querido diario: Tengo un cliente que es profesor. Además ejerce y, según cuenta, le va mejor en su despacho que dando clases, pero la cátedra le permite dos cosas.

Primero, estar con los jóvenes, lo que le da energía; y segundo, estudiar sus temas, para preparar la clase, lo que lo mantiene actualizado.

Lo que no esperaba fue que un día se enamoró de una alumna. Como las normas de la Universidad no lo permiten, se mordió un huevo, se apretó el otro y para buscar consuelo me llamó a mí. Dice que me parezco a su "crush" y que le ayudo a quitarse la tentación.

Eso fue hace tiempo, antes de la pandemia y, desde entonces, nos vemos de vez en cuando. La primera vez fue espectacular.

Él venía tan caliente que, apenas me vio, comenzó a fajarme con ímpetu de estudiante. En medio de besos urgentes, casi me arrancó la ropa.

Palpó mi vientre, apretó mis senos y estimuló mis pezones, mientras me comía los labios en besos apasionados. Se sacó el miembro, ya durísimo; me tomó la mano y la puso en su aparato, haciéndome que lo masturbara.

Se quitó la ropa, me quitó la mía, nos metimos a la cama y me cogió con un entusiasmo y alegría que habría parecido un enamorado lujurioso. Levantó mis piernitas y me empaló con tesón.

Yo gemía encantada, era tan eficiente su trabajo, tan bueno cogiendo, que los orgasmos que me provocó me tenían temblando de placer.

Hoy me escribió. Resulta que la chica aquella, la que se parece a mí, ya no es su alumna. Se encontraron y, al fin, se animó a decírselo.

Para su sorpresa, a ella también le gustaba él. Desde siempre. Ya andan. Me avisó que no volveremos a vernos.

Me da gusto por él. Y por ella, claro: Se la van a coger riquísimo.

Hasta el martes, Lulú Petite

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