RELATOS ERÓTICOS

“Por una cachonda succionada, comenzó la rica orgía”, por Lulú Petite

“Por una cachonda succionada, comenzó la rica orgía”, por Lulú Petite

“Por una cachonda succionada, comenzó la rica orgía”, por Lulú Petite (Foto: Archivo, El Gráfico)

Sexo 15/09/2022 19:37 Lulú Petite Actualizada 19:37
 

Querido diario: ¿Mi primera orgía? Trabajaba en agencia. Nos acabábamos de mudar a Polanco. Una noche llegó uno de los clientes favoritos, de los que gastaban a rienda suelta. Venía con siete tipos y pidió el lugar sólo para ellos. Habían cerrado un negocio importante y querían celebrarlo en grande.

A todas nos pagaron la noche completa y servicio de bar sin límite. Brindamos por el negocio con botellas de champaña. Como nos sentamos en círculo, al jefe, como si fuéramos pubertos, se le ocurrió tomar una botella vacía y hacerla girar. A quien apuntara la boca, sería castigado por la persona a quien apuntara el fondo.

En el primer giro, Karla castigó a Frida. Le ordenó chuparle una teta a Gabriela. Los clientes no sabían que ellas eran novias, así que cuando vieron a la chica devorar los pezones de su amiga, aplaudieron y brindaron.

En el siguiente giro, a mí me tocó sentarme en las piernas de un tipo gordísimo y darle un beso en la boca.

Al jefe le tocó castigar a uno de sus chicos. Un joven flaco y bajito muy tímido. Tuvo que bajarse los pantalones y recibir diez nalgadas de Rebeca, una rubia enorme.

Cuando Alejandra giró la botella, le tocó castigar al jefe. Era una chaparrita preciosa, con cara de inocente, pero mucho colmillo.

—Te pararás al centro y dejarás que te la chupe; dijo con seriedad.

Todos sabíamos que eso no era castigo, pero no dijimos ni pío. Ella sabía lo que hacía. Don Jefe se paró al centro, sacó su miembro y ella comenzó a chupar.

Vimos cómo el miembro del patrón se puso duro y cómo ella tragaba hasta el fondo como si su garganta no tuviera límites. Succionaba, jugaba con su lengua, lo miraba a los ojos retadora. Se la chupaba tan bien, que se antojaba. Todos nos pusimos cachondos.

Cuando el semen comenzó a salir por las comisuras de los labios de la chica, ya todos estábamos comenzando a coger. El juego había terminado y la orgía comenzaba. Todas ganamos bien. Claro, Alejandra se llevó la mejor propina.

Hasta el martes, Lulú Petite

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